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Noticia    No. 20

19 ES EN
ENE-08, 2014
Publicación
Juan Pablo Pérez Alfonzo y Alí Rodríguez Araque

Dr. Juan Pablo Pérez Alfonzo, el padre de la OPEP y Alí Rodríguez Araque
"... si uno tiene algo que vale mucho… no lo regala a otro ..."

LA VENEZUELA PETROLERA, LA OPEP Y ALGUNAS VERDADES

Oil America, Inc.

Según las estadísticas de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el 81% de las reservas petroleras mundiales se encuentran en el subsuelo de sus 12 países miembros, siendo Venezuela el país con los mayores yacimientos probados con 20.14 % del total mundial y Arabia Saudita le sigue cerca con 17.98 %.

Venezuela --miembro fundador de la OPEP-- tiene actualmente en su subsuelo casi 300-mil millones de barriles de reservas probadas de petróleo, de un total mundial contabilizado por la misma fuente en 1,478-miles de millones de barriles.

La República Bolivariana es un productor de vieja data. Ya 1917, sus hidrocarburos eran explotados comercialmente de forma intensiva, convirtiéndose, en 1928, en el primer exportador de petróleo y el segundo productor mundial, rango que mantuvo hasta 1960.

En ese lapso (1917 -1960) se extrajeron de Venezuela más de 18 mil millones de barriles de petróleo, cantidad que representaba para entonces un 53% del total de recursos petroleros certificados en todo su territorio y que equivaldrían a las reservas petroleras actuales de un país como Brasil, el segundo en reservas probadas de Latinoamérica.

Con tan alta producción de petróleo, Venezuela jugó un papel determinante en el concierto mundial: garantizó a las potencias occidentales el suministro de 5-mil millones de barriles de petróleo entre 1936 y 1950, los cuales fueron de vital importancia para vencer a la Alemania de Hitler en la Segunda Guerra Mundial y luego garantizar la reconstrucción de la desbastada Europa de la postguerra.

Durante ese período de quince años, el precio del barril suplido por Venezuela promedio unos $1,48 dólares, 70 veces menos que los precios actuales.

Estas grandes cantidades de petróleo liviano, es decir de optima calidad para producir gasolina y Diesel, suministrado de manera confiable y a un precio muy bajo permitieron y propulsaron la expansión económica de occidente y durante las criticas décadas de los 50 y 60.

Venezuela y la creación de la OPEP
Durante el gobierno democrático del escritor Rómulo Gallego (1947-48), el entonces ministro a cargo de los hidrocarburos, Juan Pablo Pérez Alfonzo, estableció las bases de la política de "No más concesiones petroleras" y la reforma legislativa conocida mundialmente como el fifty-fifty (50-50), pues determinó, por primera vez, un reparto equitativo del producto petrolero entre el fisco nacional y las compañías concesionarias extranjeras.

A la caída de Gallegos, con el golpe e instalación de un gobierno militar presidido por Marcos Pérez Jiménez, Pérez Alfonzo pagó cara la osadía de procurar un mayor ingreso petrolero a Venezuela y pasó siete meses en la cárcel y posteriormente fue expulsado del país, hasta la caída de la dictadura en 1958.

Al asumir la Presidencia de la República Rómulo Betancourt, luego de las elecciones 1959, nombró a Pérez Alfonzo Ministro de Minas e Hidrocarburos. Desde allí, este apóstol de la defensa de los recursos naturales y el ambiente, hizo un peregrinaje por los principales países productores, e impulsó la creación de la OPEP, organización de la cual se le considera fundador.

Con la OPEP, creada en 1960, se inicia una nueva etapa. En 1974, Juan Pablo Pérez Alfonzo, ya retirado de la lucha política y la OPEP, comentaba al respecto: “El sentido de la justicia reclama que si uno tiene algo que vale mucho… no lo regala a otro, sino que obra su precio justo. Después, el problema de emplear bien o mal ese dinero recibido es otra cosa. De manera que si a mí me ponen de nuevo en la circunstancia de tener que volver a trabajar por la creación de la OPEP, volvería a intentar su creación."

Finalizando el 2013, el entonces Secretario General de UNASUR, ex-Ministro de Energía y Petróleo de Venezuela y ex-Secretario General de OPEP, Alí Rodríguez Araque sentenció: “[La OPEP] es una organización intergubernamental para la mejor defensa de los derechos soberanos de nuestros países, sobre todo del petróleo, y se puede decir que es la única organización de los llamados países del tercer mundo que ha sido exitosa, más de 52 años, con una particularidad: es difícil encontrar una organización de esta naturaleza que esté integrada por regímenes tan diversos.”

Así Venezuela ha procurado históricamente defender su riqueza petrolera, unas veces con gran éxito y otras con éxito relativo, pero siempre sentando pautas. Ahora el país bolivariano sienta precedentes en la inversión social del producto petrolero.

En los últimos 15 años, según su Instituto Nacional de Estadística, la inversión social en Venezuela pasó de 36% a 62% del Producto Interno Bruto, para totalizar US $ 772-mil millones en el periodo. Estas cifras son históricas para un país en vías de desarrollo y sus proporciones emulan, salvando las distancias, las inversiones sociales de la Europa de la postguerra.

El Presidente Nicolás Maduro ha proclamado ahora que realizará un gobierno de calle y una lucha contra la corrupción y contra la ineficiencia “caiga quien caiga” --palabras que nunca he oído pronunciar a mandatario alguno, incluyendo al Presidente Chávez-- si lo cumple, aunque fuera en un porcentaje mayor, volvería la patria de bolívar a abrir brechas hacia el progreso de la Patria Grande y de los países del mundo.